Francisco Morales
Agencia Reforma
CIUDAD DE MÉXICO 14-Mar-2025 .-Si el cerebro humano es ampliamente considerado por la ciencia como el órgano más complejo del universo, resulta entendible admitir que las enfermedades que pueden llegar a aquejarlo son igualmente complicadas de tratar.
A pesar de ello, la última década ha visto avances notables y prometedores, como los que ha liderado la doctora en neurociencias Violeta López Huerta en el Laboratorio de Circuitos Neuronales en Desarrollo del Instituto de Fisiología Celular (IFC) de la UNAM.
Como parte de las actividades de la 13 Semana Internacional del Cerebro, la investigadora dictó en la Facultad de Ciencias una conferencia sobre su trabajo, titulada "Edición génica en el cerebro: hacia nuevas terapias para enfermedades neurosiquiátricas".
Específicamente, el trabajo de López Huerta y su equipo busca incidir en futuros tratamientos para personas con trastorno del espectro autista (TEA).
Para dimensionar el tamaño de esta tarea, la científica recordó que el cerebro humano tiene más de 100 mil millones de neuronas, que forman conexiones que pueden llegar hasta 10 mil por neurona.
Es por ello que, aseguró, resulta crucial que los investigadores se enfoquen en alguna sección del cerebro para poder estudiarla a fondo.
En el caso de su laboratorio, se han decidido por investigar el núcleo reticular del tálamo, que es la estructura del cerebro que inhibe y regula los estímulos sensoriales que llegan a esta región del órgano, para poder llevar a cabo funciones tan importantes como generar ritmos de sueño o para regular la atención durante la vigilia.
"Ya que el tálamo es la 'entrada al cerebro', el reticular es el gatekeeper, es el guardián de esa puerta", caracterizó.
En el caso de las personas con TEA, entender esta estructura es crucial porque 95 por ciento de los pacientes con esta condición neuropsiquiátrica presentan alteraciones sensoriales.
Esto quiere decir que algunos de ellos, dependiendo del espectro en el que se encuentren, perciben estímulos en exceso (hipersensibilidad) o con un déficit (hiposensibilidad).
Para poder encontrar una forma de realizar tratamientos para ello, el equipo de López Huerta ha utilizado una técnica, muy novedosa cuando comenzaron a usarla, denominada transcriptómica de célula única.
Con ello, pudieron obtener una secuencia de 5 mil genes para cada una de 800 neuronas presentes en el núcleo reticular del tálamo, para así determinar, en sus palabras, cuáles están "prendidos" o "apagados" al momento de recibir estímulos sensoriales.
"Nadie nunca había hecho un estudio tan detallado de cómo es que se está modulando la información y pasa información desde el tálamo hasta la corteza, y ésta era la primera vez que podíamos ver estas subpoblaciones en este núcleo reticular", celebró.
Actualmente, el laboratorio de la UNAM realiza diversos proyectos con ratones para poder comprender a cabalidad cómo, afectando ciertos genes, puede llegar a regularse las alteraciones sensoriales de las personas con TEA, que varían entre cada persona.
"Espero que los haya convencido un poco de que es importante estudiar las diferentes estaciones de la codificación de información y empezar a tener una idea más clara de la composición y neurobiología de los diferentes síntomas para que uno pueda dar tratamientos dirigidos", concluyó López Huerta.
Abordada al final de la conferencia, la doctora en neurociencias pintó un panorama complejo, pero esperanzador para poder llegar a terapias efectivas para personas con TEA que sean accesibles ampliamente.
"Yo creo que estamos lejos, pero estamos más cerca que lo que estamos hace unos 10 años. Ha habido muchos avances que nos acercan cada vez más, pero hay que entender que es una condición muy compleja que involucra muchas regiones del cerebro y que, cada una de estas, pues tiene diferentes cambios", resumió.
"Se requiere todavía muchos más estudios, pero definitivamente hay muchos esfuerzos aquí en México y a nivel internacional para entender más cómo está cambiando el cerebro y cuáles son los blancos terapéuticos más prometedores", concluyó.