CUNDUACÁN. Dos hermanos que viajaron desde la Ciudad de México con la ilusión de comprar una camioneta cayeron en una brutal trampa. Una violenta emboscada en un tianguis de autos se convirtió en su peor pesadilla: delincuentes armados les arrebataron todo y, lo más aterrador, secuestraron a uno de ellos, cuyo rastro se esfumó en el aire.
El infame ataque se desató dentro del tianguis de autos Atenas, en la colonia Emiliano Zapata, sobre la carretera Reforma–Dos Bocas, en Cunduacán. La banda criminal presuntamente obtuvo un jugoso botín de cien mil pesos.
Víctor Abel ‘N’, el sobreviviente, relató a la policía una historia que eriza la piel. Viajó junto a su hermano a Tabasco para conseguir la ansiada camioneta. El contacto, hecho a través de Instagram, les prometía un encuentro en el tianguis Atenas para cerrar el trato.
Justo al llegar al lugar acordado, un Nissan Sentra blanco del cual descendieron sus ocupantes irrumpió para prácticamente asaltarlos. Cuatro sujetos armados, sometieron a los hermanos despojándolos del dinero que llevaban en una maleta. Pero al considerar insuficiente el botín, se llevaron a Juan Carlos.
Tras el brutal asalto y secuestro, los delincuentes huyeron a toda velocidad en un rumbo incierto. Víctor Abel intentó seguirlos desesperadamente, pero los perdió en la ranchería Guerrero. Sumido en la angustia, no le quedó más remedio que clamar por ayuda a la policía local y denunciar el robo de su dinero y el terrible plagio de su hermano








