CAMPECHE. Don Jorge Chuc Cuevas encabezó el reclamo de un grupo de jubilados, quienes hartos de la palabra incumplida de la rectora de la Universidad Autónoma del Carmen (UNACAR), Sandra Laffón Leal, se apostaron en el acceso principal del edificio administrativo de rectoría.
Chuc Cuevas se encadenó a las rejas de la entrada del edificio de la rectoría de la UNACAR, al tiempo que exigió junto a sus compañeros el pago de 9 quincenas y el aguinaldo del año que recién concluyó.
Alrededor de las 10 de la mañana, las y los jubilados llegaron como lo prometieron a las instalaciones de la UNACAR, en vías de hablar con alguien quien diera información de la fecha exacta de pago, luego de que se supiera que el 30 de diciembre les había depositado el Gobierno del Estado 15 millones de pesos y aunque esperaban que el recibimiento fuese cordial, no fue así.
Por lo que, bastaron unos minutos para que, con fuerza, hombres y mujeres de la tercera edad, forzaran el portón e ingresaran hasta el acceso de la Rectoría, donde música a todo volumen sonaba, pues estaba la rectora, Sandra Laffón Leal, partiendo rosca con sus colaboradores más cercanos, el enojo de los jubilados fue tanto que gritaban y aporreaban la reja, lo que generó que les arruinaran el festejo de día de Reyes y se fueran poco a poco.
Posteriormente, Ramón del Jesús Palí Casanova, secretario administrativo de la Unacar, pidió a los inconformes que ingresara una comisión de cinco personas, por lo que, entraron, pero lejos de ir a una oficina, los atendieron en las mesas donde ya habían levantado las roscas.
Golpes a las mesas orillaron a llevar a la comitiva a la oficina de personal administrativo, donde estuvo el secretario general del SUTUNACAR, José Ramón Magaña Martínez, en representación de la rectora, Javier Zamora Hernández, Fandeli Domínguez Castillo, tesorera, María de los Ángeles Montalvo Cruz, abogada general y Palí Casanova. Ante lo sucedido, el jubilado Jorge Luis Chuc Cuevas, se encadenó en la puerta de rectoría y dijo no se retiraría hasta que les confirmaran que pagarían ese mismo día.
Pasaron más 30 minutos, cuando la comitiva acompañada por las autoridades salió y a la puerta dieron a conocer los acuerdos tomados, los cuales no variaron, pues de acuerdo a la tesorera, Domínguez Castillo, no pudieron pagar el día que el Estado les dio el recurso porque estaban de vacaciones y era cierre de ejercicio fiscal, por lo que, a partir del seis y como fecha límite el 10 de enero recibirían todos los pagos correspondientes al 2024.
Tras ello, la rectora Laffón Leal, salió de su oficina y se incorporó con el grupo de jubiladas y jubilados, ahí mencionó que estaba consciente que estaba en deuda con ellos, pero que les pagarán, sin embargo, aclaró que con “economías”, lograron juntar recursos adicionales para poder cubrir el adeudo, ya que los 15 millones de pesos no les alcanzaría, aun así, podrían estar tranquilos porque era un compromiso que cumplirían.
Los jubilados reprocharon la falta de comunicación de autoridades de la UNACAR, porque si desde que había el dinero hubiesen dicho eso, no tendrían la necesidad de estar rogando por pagos, sobre todo viendo que dinero sí tenían, pues el secretario general, Juan Pablo Cetina Monterrey, tuvo recursos para viajar a Cuba de vacaciones, mientras ellos padeciendo la Navidad y Año Nuevo sin dinero.