CHIAPAS. Este domingo a temprana hora, se registró una balacera dentro de un establecimiento de carne, donde una persona murió y dos resultaron heridos de gravedad, por no pagar derecho de piso a un grupo armado en el municipio de Tila.
De acuerdo con los primeros informes de parte de los pobladores, las personas armadas acudieron alrededor de las 8 de la mañana a una carnicería localizada en el Barrio Chijtieja en la cabecera municipal, para realizar el cobro de “piso”, sin embargo, el dueño se negó a pagar, por lo que los sujetos accionaron el arma de fuego contra el masculino y sus dos ayudantes que se encontraban en el lugar.
Tras los hechos los delincuentes huyeron del lugar, y fueron a refugiarse en el Anexo Nicolás Bravo, mientras que los heridos fueron trasladados al hospital de Tila, donde el masculino de nombre Carlos Enher Hernández dueño de la carnicería perdió la vida, en tanto las dos personas que también recibieron el impacto de bala, se debaten entre la vida y la muerte.
Fue después del mediodía que arribaron al lugar de los hechos elementos de la Policía Estatal, del Ejército Mexicano y la Fiscalía General del Estado, para iniciar con las primeras diligencias y el levantamiento de las pruebas.
Apenas este viernes por la noche una persona del sexo masculino de nombre Carmen Lugo, también fue ejecutado por un par de sicarios en el Barrio Santa Lucía, cuando caminaba por la calle.
Cabe señalar que, tras los hechos varios camiones y Urban, provenientes de Tabasco, estuvieron varados en la carretera que lleva hacia el municipio de Tila, debido a la violencia que se generó en esa zona.
Según la información que emite el Centro de Derechos Humanos de Base Digna Ochoa, esas “unidades” transportan visitantes que se dirigen a celebrar al Señor de Tila durante este 14 y 15 de enero.
En un comunicado, los integrantes del Ejido Tila denunciaron los asesinatos ocurridos en la localidad y responsabilizaron al grupo delincuencial conocido como "KARMA", presuntamente conformado por trabajadores afines al ayuntamiento. La violencia persistente plantea un desafío crítico para la seguridad de la región.










