VILLAHERMOSA, Tab.- Hace dos años el robo de motor era el cotidiano de los pescadores tabasqueños, y aunque en la actualidad ha disminuido, ese es el acto delictivo que pudo haber causado la desaparición de cuatro pescadores de Centla hace 19 días, ya que la embarcación pesquera, Pantanos de Centla II, que zarpó desde Nuevo Campechito, Campeche, contaba con un motor nuevo.
“Falla de motor no fue porque nos comenta el dueño de la cooperativa que el motor estaba nuevecito, entonces puede ser que hayan sido víctimas de los robamotores que hay en la zona y pues los dejaron a la deriva [...] Eso es muy atractivo para los maleantes y ellos traen motores grandes, o sea, nosotros tenemos permitidos hasta motores de 90 (caballos) nada más y ellos traen hasta 115”, afirmó Joaquín Madrigal Olán, presidente de la federación de sociedades y cooperativas pesqueras de Tabasco.
Los municipios donde se han presentado más robos son Centla, Paraíso y Cárdenas. Y es que de acuerdo al Presidente, un motor de entre 60 y 90 caballos, tiene un valor de 250 mil a 350 mil pesos, por lo que aunque han disminuido los robos, hace dos años dejó una importante pérdida económica, pues los asaltos se producían casi diario y por lo tanto “mucha gente prefirió mejor saltar sus redes y pararle un rato porque si nos golpeó mucho y no había intervención de la Secretaría de la Marina”.
Todo esto, afirma, sólo revela la inseguridad en la que los pescadores se encuentran inmersos, pues se encuentran desprotegidos por las autoridades.
“Por ejemplo, vas a la Marina y le dicen ‘oye, que van los maleantes por allá’. Es que no tenemos gasolina (responden), entonces nosotros tenemos que ponerle gasolina [...] y al contrario de ayudarnos, están buscando la manera de alejarnos de las plataformas (donde se reúnen una gran cantidad de peces)”.
Aeronaves lo que se necesita para continuar la búsqueda de los cuatro pescadores
Con respecto a los compañeros pescadores desaparecidos, informa que la comunicación se perdió al segundo día y el jefe para el que trabajan no se preocupó por el corte en la comunicación, sino que esperó confiado que transcurriera una semana, que era el tiempo en que regresarían y “como no hubo comunicación, hubo tiempo para que la corriente se los jalara”.
Joaquín Madrigal Olán pidió el apoyo de las autoridades de que sean aeronaves las que intensifiquen la búsqueda, ya que hacerlo en un transporte acuático no es eficiente.
“Particularmente a quienes tienen la posibilidad en el caso de Petróleos Mexicanos o el mismo gobierno del estado con aeronaves porque estando en hacer recorridos, digo es tan inmenso el mar, hacer recorridos en lancha se dificulta, entonces por una vigilancia aérea es mucho más efectivo”, remarcó.









