CHIAPAS. A través del Comité de Derechos Humanos Digna Ochoa, habitantes de Tila, denunciaron que la violencia se ha convertido en una situación alarmante por los atropellos perpetrados por el grupo denominado Autónomos en los anexos de Tila.
Bajo la supuesta orden del presidente Limber Gregorio, han realizado una serie de atentados contra la población.
Los testimonios señalan que estos grupos, autodenominados autónomos, han llevado a cabo acciones de violencia indiscriminada, con la presunta complicidad de autoridades locales. Se menciona que estos individuos aseguran haber pactado con la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) o el Ejército Mexicano, con el objetivo de mantener el control absoluto sobre la población y evitar cualquier manifestación del Estado de Derecho.
Las comunidades afectadas por estos atropellos incluyen a Nicolás Bravo, Chulum Chico, Unión Juárez, Misijá, Río Grande Sañoja 1 y 2 sección, y Chukpatiol. “Se denuncia la presencia de líderes identificados como José del Carmen Jiménez Pérez, alias “El Quemado”, quienes, según los testimonios, lideran estas acciones violentas en complicidad con el edil de Tila”.
“Se informa además que se ha establecido un sistema de extorsión, donde se exige el pago de cuotas bajo amenaza de desaparición o violencia extrema. Los residentes y pobladores han expresado su temor ante la escalada de violencia, especialmente preocupados por la seguridad de los niños, quienes se ven obligados a circular en caravanas para resguardar sus vidas”, señalan en un escrito.
Ante esta situación, se hace un llamado urgente a los tres niveles de gobierno, así como a las autoridades de derechos humanos, para que tomen cartas en el asunto y brinden protección a la población afectada.
La sociedad civil, representada por organizaciones como Digna Ochoa y Frayba, exige una pronta intervención para detener estos actos aberrantes y garantizar la seguridad y el respeto a los derechos humanos en Tila.
En el reporte del secretariado en materia de seguridad, en el primer trimestre de 2024, los registros de violencia letal en Chiapas muestran un aumento del 80% en comparación con el mismo período del año anterior, con un total de 214 víctimas.
Este aumento se refleja tanto en homicidios dolosos como en feminicidios, con incrementos del 88% y 25% respectivamente, siendo más pronunciado en el caso de las víctimas masculinas.
La mayoría de las víctimas pertenecían al grupo de adultos, tanto hombres como mujeres, y las armas de fuego fueron el método más comúnmente utilizado en los ataques, seguidas por objetos punzocortantes en el caso de los hombres y otros elementos en el caso de las mujeres.
A nivel municipal, se observa una concentración de la violencia letal, con un aumento en las carpetas de investigación iniciadas por estos delitos en 39 de los 124 municipios de la entidad. Destaca el caso del municipio de Tila, que pasó de cero a seis carpetas iniciadas en el mismo período.
La percepción de inseguridad entre los habitantes de Chiapas es alarmante, especialmente en ciudades como Suchiate, Tapachula y Tuxtla Gutiérrez, donde la mayoría de los encuestados creen que la situación empeorará. La delincuencia es identificada como la principal problemática, y la confianza en la efectividad del gobierno para abordarla es baja.










