MORELIA, MICHOACÁN.- Un sábado negro y violento tiñó de sangre el estado de Michoacán con una escalofriante jornada que dejó al menos siete personas asesinadas en distintos ataques perpetrados por comandos armados. Entre las víctimas se cuentan tres valientes policías municipales, acribillados en el cumplimiento de su deber. La sombra del crimen organizado se cierne una vez más sobre Zamora, Puruándiro y Uruapan.
EMBOSCADA MORTAL EN ZAMORA
La madrugada se quebró en Zamora al filo de las 02:30 horas con el tableteo de fusiles de asalto. Sicarios emboscaron una patrulla de la Policía Municipal en el cruce de las calles Corregidora y Niños Héroes, en Jardines de Catedral. La balacera fue intensa; los uniformados respondieron al fuego, pero la furia de las ráfagas enemigas fue implacable.
En el lugar cayeron acribillados los oficiales Israel Castillo Reyes y Roberto Alfredo Bravo García. Un tercer compañero, Luis Manuel Mendoza Montalvo, fue trasladado gravemente herido a un hospital, donde horas después sucumbió a las heridas.
Los asesinos huyeron en un vehículo Kia Forte blanco que abandonaron más tarde en la avenida Juárez. La unidad era un macabro indicio: presentaba rastros de sangre, sugiriendo que la policía logró herir a alguno de los agresores. En el interior se halló un fusil de asalto, un chaleco táctico y una caja con estrellas "ponchallantas", herramientas del terror.
CRIMEN Y TORTURA EN PURUÁNDIRO
La violencia se trasladó a Puruándiro con una secuencia de crímenes que heló la sangre. Alrededor de las 15:00 horas, en el poblado de Las Letras, sicarios atacaron a balazos e incendiaron una vivienda. En el sitio, secuestraron a Jesús Armando A., dejando a su esposa, Ana Rosa R., herida en medio de las llamas y los casquillos.
La búsqueda terminó en tragedia: Jesús Armando fue hallado horas después, brutalmente asesinado a balazos, con claras huellas de tortura y las manos atadas, sobre el camino que conecta Las Letras con la comunidad de Isaac Arriaga.
Pero el horror no terminó ahí. A las 06:00 de la mañana, en un camino de la localidad de Los Reyes, también en Puruándiro, autoridades descubrieron los cuerpos baleados de Guillermina G., de 51 años, y su hijo José Guadalupe M., de apenas 17.
EJECUTADO EN URUAPAN, POSIBLE CORTADOR DE AGUACATE
Finalmente, en Uruapan, el llamado "corazón aguacatero", la jornada de muerte cerró con otro asesinato. En la calle Cuitzeo de la colonia El Chilar, un hombre no identificado, pero al parecer dedicado al corte de aguacate, fue ejecutado por hombres armados con pistolas.
Hasta el momento, la Fiscalía General del Estado (FGE) ha confirmado los siete homicidios, pero en ninguno de los casos se ha reportado la detención de los responsables, dejando un rastro de impunidad y terror en Michoacán.








