Sergio Ayala y Camila Quevedo, 2 de los 3 niños que representaron a México en una competencia internacional de matemáticas el pasado mes de julio en Singapur, son originarios de Cunduacán, Tabasco y con el apoyo de sus padres viajaron 17 mil 212 kilómetros, para competir y ganar a infantes de diferentes partes del mundo.
Lograrlo, no fue tan fácil, como escribir las primeras cuatro líneas que reseñan su hazaña, durante este proceso, los niños tuvieron muchas complicaciones, falta de apoyos por parte del Gobierno, complicaciones en los viajes, problemas económicos etc., a pesar de todo esto, Yuri Izquierdo (Mamá de Sergio) y María Rivera (Mamá de Camila) nunca se rindieron, buscando siempre cumplir el sueño de sus hijos.
Las familias tuvieron que recurrir a rifas, ventas de comida, pedir dinero en las calles y subir publicaciones a redes sociales pidiendo apoyo para el viaje, arriesgándose a los malos comentarios.
“Buscamos hasta con quien nunca imaginamos; gobierno, empresarios, emprendedores, padres de familia, líderes de escuela; fuimos con toda la gente que se nos ocurrió, y recibimos todo tipo de respuesta, desde la persona que se mostró interesada desde el primer momento para apoyar dentro de sus posibilidades, hasta los que ofrecieron apoyo pero que nunca llegó, y a quienes de plano no les interesó”, cuenta Yuri
Así como también hay personas que no se solidarizan con los niños, hay muchos otros que sí afirmó María, “nos contactó gente que no nos conoce, personas que en la vida habíamos visto; nos buscaron por teléfono, y nos decían: Ahí te van 100 pesos, ahí te van 500 pesos. Empresarios y emprendedores de Cunduacán nos decían: Yo te doy mi día de venta”, Rivera nos indica que juntaron un aproximado de 180 mil pesos para los viajes, comida y hospedaje en Singapur, revela a Sintexto que solo los vuelos costaron 60 mil pesos por persona.
Sergio, Camila y Zahara fueron los tres niños que se clasificaron para el torneo internacional, pero no son los únicos tabasqueños que obtuvieron el pase, así como ellos, 2 niños más tuvieron la oportunidad de ir, pero por falta de dinero los familiares de estos niños decidieron no realizar este gasto que significaba mucho para ellos.
Sergio ganó medalla de plata en su participación por equipos, Zahara obtuvo mención honorífica y Camila también registró una brillante participación, nada mal para el esfuerzo que hicieron en su primera incursión en competencias internacionales.
Yuri Izquierdo es también representante de estos niños prodigio a nivel estado, dice que es una pena que las autoridades no puedan brindar el apoyo, mientras que, en Jalisco, el Gobierno de allá apoyó a 40 niños que viajaron al mismo torneo, mientras que en Tabasco no se pudo apoyar a 5 infantes talentosos.
Una historia impresionante
Sergio y Camila desde que se encontraban en 4to año de primaria, sobresalen en sus calificaciones, eran alumnos destacados, pero, sin pensar que tienen un talento que debía ser explotado.
“En los exámenes de matemáticas eran muy sobresaliente y nos invitaron a participar en unas olimpiadas de matemáticas cuando estaba en 4to año y de ahí empecé a conocer mi talento”, cuenta Sergio.
Camila destaca que para ella fue muy sorprendente, pues como ya lo habíamos mencionado, siempre se destacó en sus estudios, pero jamás se le pasó por su cabeza que la llamarían para presentar un examen de matemáticas para alguna competencia.
Detrás de estos niños, siempre estuvo Yuri Izquierdo, quien también es maestra y empezó viendo que su hijo Sergio tenía bastante talento en las matemáticas, así que decidió inscribirlo en diferentes torneos estatales y observó que su hijo destacaba entre los otros niños.
Con el paso del tiempo se dio cuenta que Sergio no era el único niño destacado en Cunduacán, de tiempo atrás conocía a Camila, fue Yuri quien vio el talento en la pequeña y la impulsó a inscribirse a un examen estatal de matemáticas, siendo reconocida por su buen desempeño.
Esto no era sencillo, en ese momento en Tabasco no existía una especie de comité de matemáticas, cosa que otros estados sí tenían, fue donde Yuri decidió buscar el apoyo en Chiapas, donde recibió una respuesta favorable por parte de los maestros, pero no tanto por los padres de familia.
“Llegaron con un grupo de niños que no los conocían, papás que no nos conocían, un estado que no era de ellos. Muy agradecidos con la oportunidad que les estaban brindando a ellos, pero sí con el sentimiento de que el sueño era de algún día nuestros hijos tuvieran una playera que pudiera decir Tabasco”, nos contó Yuri.
Con esto Yuri, con mucho esfuerzo y apoyo, logró juntar a muchos padres de familia que al igual que ella notaban que sus hijos destacan no solo en matemáticas, sino en diferentes cosas, como lectura y poesía, logrando juntar un grupo de 35 niños.
Estos niños ya han logrado visitar diferentes estados de la República Mexicana, como Querétaro, CDMX, Sinaloa y Jalisco.
Se hace un llamado a la Secretaría de Educación para que volteen a ver el talento que hay en las escuelas, a los niños que cantan, que pintan, que escriben para que se haga un proyecto para los niños sobresalientes y puedan cumplir los sueños de los infantes.











