Teherán.- El líder supremo de Irán, Ali Khamenei, culpó directamente al presidente estadounidense, Donald Trump, por las muertes y daños ocurridos durante las recientes protestas que sacudieron la República Islámica. Según Khamenei, "varios miles" de personas murieron como resultado de crímenes perpetrados por "elementos ignorantes y desinformados, bajo el liderazgo de agentes malintencionados y entrenados" que actúan en el marco de un "complot estadounidense".
En un discurso en Teherán, Khamenei aseguró que el objetivo de este "complot" es "devorar a Irán" y señaló que el propio presidente de Estados Unidos "intervino personalmente: habló, amenazó y, alentando a los conspiradores, les envió el mensaje de que avanzaran".
La máxima autoridad iraní justificó la represión de las protestas alegando que se cometieron "hechos extremadamente inhumanos", como el encierro y quema de jóvenes en mezquitas y el asesinato de civiles con "armas provistas desde el extranjero".
Además, Khamenei afirmó que los manifestantes destruyeron 250 mezquitas, más de 250 centros educativos y científicos, e instalaciones de sectores clave como la electricidad y la banca.
Teherán sostiene que las protestas, que iniciaron por motivos económicos, se tornaron violentas debido a la infiltración de agentes externos, apoyados por Estados Unidos e Israel, con el fin de justificar una intervención militar.
A pesar de las cifras de ONGs opositoras, que elevan el número de fallecidos a 3 mil 428, Khamenei se mantuvo firme en su acusación contra Washington. "Consideramos al presidente de Estados Unidos culpable de las víctimas, los daños y las acusaciones que ha dirigido a la nación iraní", sentenció, asegurando que "no llevaremos al país hacia la guerra, pero tampoco dejaremos impunes a los criminales internos e internacionales del complot estadounidense".








