Tabasco.- Lucía Conde es madre de familia, con las responsabilidades propias que se cargan a su género, pero también labora --como muchas-- fuera de casa para llevar el sustento a su familia; reconoce que ha sido bueno poder encontrar un trabajo como el que tiene, pero se lamenta que frecuentemente las mujeres sean tachadas como el sexo débil, y les cueste demostrar que son capaces de desempeñarse en variadas labores.
“Aquí soy como ayudante de los maestros aluminieros, tengo un sueldo base de mil 200 pesos semanales, movilizo herramientas, corto cristales, ayudo a armar lo que son las puertas y las ventanas, relató.
Como soy mujer nos tienen tachadas como el sexo débil, lamenta, "pero yo puedo cargar lo que son las herramientas, las bajamos; ya he aprendido un poco lo que es armar e instalar".
A lo largo de los años la participación de las mujeres ha sido un pilar fundamental en las actividades económicas de México, la última encuesta del INEGI señala que su trabajo representó el 41.3%, es decir, casi la mitad de toda la actividad laboral y económica del país.
En el caso de Lucía, tiene 12 años como "aluminiera" y trabaja 8 horas diarias; después asume su labor de mamá y responsable de su casa.
Por esta doble función es que buscó un sitio de trabajo cerca de su hogar, para que tenga posibilidad de ahorrar tiempo y llegar a atender a su familia
“Me dan la facilidad de cuando tengo una reunión en la escuela de mi hija me permiten salir, me da tiempo de llegar a mi casa a hacer mis cosas como una mamá normal, tengo que llegar a lavar trastes, hacer comida para mi hija, lavar ropa, todo eso también, pues no puedo perder esa responsabilidad”.
La desigualdad laboral sigue frenando el desarrollo laboral de las mujeres, a Lucia ya le tocó experimentarlo en otro trabajo. “En otro trabajo me costó, porque si te hacen diferencias por ser mujer, "como le digo, si cuesta un poco más de trabajo obtener el respeto y reconocimiento que merecemos”, finalizó.
Cabe mencionar que los sectores con más actividad femenina fueron servicios privados no financieros, comercios y restaurantes, en donde se desarrollan 7 de cada 10 mujeres es decir que solo el 30 % logró obtener empleo en otro sector.








