TABASCO. Pérdidas económicas por más de 30 millones de pesos, es el saldo parcial que ha dejado la muerte de más de mil semovientes en la sabana de Huimanguillo, aseveraron productores afectados, por lo que urgieron la ayuda de autoridades federales, estatales y municipales.
“Nuestro patrimonio de 30 años se esfumó en una semana”, aseveró don Rodolfo Arias Pérez, uno de los 40 criadores de ganado afectados en esta zona por la venta de pollinaza contaminada, un suplemento alimenticio que fue adquirido en la Granja Guasimal Bachoco del estado de Veracruz.
Una actualización de daños marca que hasta este domingo hay más de mil reses muertas, pero de acuerdo con los veterinarios, seguirán muriendo más animales a lo largo de toda esta semana. Estiman que será hasta el sábado 29 de marzo, cuando la tasa de mortandad llegue a cero.
Don Ángel Lendechi Grajales, de la colonia Agrícola Ganadera “Francisco Martínez Gaytán”, clamó la ayuda del Gobierno del Estado o el Ayuntamiento de Huimanguillo para sepultar un lote de 30 reses que pereció en su rancho, y advirtió que la crisis se podría agravar debido a que esta situación comenzó a impactar en la contaminación del ambiente.
“Aparte que ya es un problema económico, también puede provocar un problema de salud (…) sí necesitamos el apoyo, si seguimos sepultando los animales a punta de pala y pico no vamos acabar nunca, necesitamos maquinaria”, exclamó.
Aseveró que se requiere la intervención de los tres niveles de Gobierno para echar andar un programa emergente que contenga el declive económico que se avecina para esta región y ayude a reactivar la producción pecuaria.
La señora Milca Escudero Urgell, también productora de “Francisco Martínez Gaytán”, solicitó al Gobierno que no los abandone, “que nos tomen en cuenta, nos estamos quedando sin nada, esta es nuestra única entrada (la ganadería)”.
Otra afectada más, la ganadera Eglina Molina Landechi, solicitó apoyo al Gobierno para enfrentar esta emergencia. Explicó que de acuerdo con una cotización de Galmex, “la tonelada de alimento para ganado (lechero) sale en 7 mil pesos, y para ganado de engorda en 9 mil 900 pesos (…) entonces a quién vamos a recurrir, ¿come mi ganado o comemos nosotros?”
El productor Rafael Vázquez Herrera se pronunció por un plan de subsidio de alimento para ganado, “porque con todas estas pérdidas ya no nos dan los costos, se nos eleva mucho si compramos grano, porque la tierra no produce maíz, hay que suplementar mucho para poder crecer el maíz”, argumentó.
Calculó que la muerte de unas 30 reses le dejó una pérdida de casi un millón de pesos.
De la colonia agrícola “Manuel Sánchez Mármol”, don Gildardo Valencia Carranza manifestó que se requiere con ayuda de maquinaria, de retroexcavadoras para enterrar los animales. Refirió que la renta de este tipo de equipo tiene un costo de 2 a 3 mil pesos la hora, “esto porque las unidades las traen a 50 kilómetros del municipio de Huimanguillo”.
“Debemos de enterrar los animales para que no se extienda la contaminación, el aire se infecte y toda la gente, la familia, los trabajadores, eso urge para enterrar esos animales (…) para mí es una perdida enorme y no tengo cifras ni palabras de cuánto dinero se ha perdido y pedimos a las autoridades un apoyo, que nos echen la mano”, puntualizó.