CHIAPAS. Después de que por años las vías de comunicación en la frontera de Chiapas permanecieran obstaculizadas, hoy los filtros que se encontraban en la región se disiparon.
El apoyo ciudadano y el diálogo político del gobernador Eduardo Ramírez fueron fundamentales para que las carreteras en Frontera Comalapa, Chicomuselo, El Jocote, Lajerio y Ciudad Cuauhtémoc se encuentren libres al tránsito para todo tipo de vehículos.
Estos bloqueos que se mantuvieron por largo tiempo dañaron considerablemente el desarrollo de los municipios en cuanto al comercio, las cosechas, la ganadería y la agricultura de la región. Hoy, por fin, hay libre tránsito.
Cansados de las afectaciones y del control ejercido por grupos delictivos en la zona, los habitantes de decidieron unirse para frenar el avance de la delincuencia.
Fue en 2021 cuando los conflictos por la disputa del territorio fronterizo se recrudecieron entre cárteles.
El comercio, las cosechas agrícolas y la ganadería fueron de los sectores más afectados por estas acciones. Productores y comerciantes vieron mermadas sus actividades debido a las restricciones de movilidad, mientras que la población vivía bajo un constante clima de incertidumbre.
Hoy, las carreteras fronterizas permiten el libre tránsito de todo tipo de vehículos, marcando un respiro para los habitantes y el inicio de una recuperación económica en la zona. Este logro no solo beneficia a los municipios directamente afectados, sino también a las comunidades vecinas que dependen de esas rutas para sus actividades cotidianas.
Aunque la recuperación de las vías es un paso significativo, el desafío para mantenerlas libres y seguras continúa. La coordinación entre autoridades y ciudadanía será clave para garantizar que el esfuerzo realizado no sea en vano. La región fronteriza de Chiapas inicia una nueva etapa, donde el trabajo conjunto entre gobierno y pueblo demuestra que es posible recuperar la paz y el desarrollo.










