VERACRUZ. La ciudadana Giovanna Rodríguez informó que por el feminicidio de su hermana Marion Lizbeth Rodríguez en calles de la colonia Dos Caminos del puerto de Veracruz ya fue interpuesta una denuncia en contra de Víctor “N”, ex pareja de la víctima y principal sospechoso en el crimen.
"Ayer fui a declarar, ayer me dijeron que están en eso, espero y lo cumplan, dicen que estuvieron buscando la carpeta en la que hace un año ella fue (a denunciarlo)".
La mañana de este miércoles, los restos de su hermana fueron velados en una vivienda de la colonia Hidalgo en el puerto de Veracruz.
El feminicidio ocurrió la mañana de este martes 1 de abril en el cruce de las calles Ficus y Arista de la colonia Dos Caminos. La joven madre de familia fue herida en varias partes del cuerpo con un arma blanca, lo que le generó graves hemorragias.
Giovanna indicó que la Fiscalía General del Estado (FGE) abrió una carpeta de investigación por el feminicidio de su hermana. Recordó que el sujeto, de quién sospechan que estaría detrás de los hechos, ya había sido denunciado por violentar a su hermana.
Comentó que su hermana dejó en la orfandad a dos menores de edad. “Estamos preocupados por los niños y por toda la vida de nosotros, somos una familia, tenemos hijos. Y si él anda suelto, ¿de qué manera vamos a salir a la calle?”.
Habitantes de la calle Ficus Condominio Arecas casi esquina Mariano Arista fueron quienes reportaron el hallazgo de la víctima identificada como Marion Lizbeth "N" de 35 años de edad con rastros de sangre y pidieron ayuda al 911.
De acuerdo a las primeras indagatorias realizadas en el lugar, la agraviada trabajaba en los muelles y desde hacía ya varios meses denunció a quien fuera su novio ante la Fiscalía Especializada por las constantes agresiones.
La hermana y padres de Marion Lizbeth señalaron que el sujeto la acosaba constantemente, pues sabía que vivía en una cuartería a unas cuadras de donde fue hallada esta mañana, por lo que la espiaba y seguía a donde fuera.
Señalaron que el sujeto que le arrebató la vida dejó en orfandad a dos niños de 10 y 11 años, ambos discapacitados y que dependían completamente de ella, además de que las autoridades ya sabían quién era y no hicieron nada por brindarle medidas de protección.
Cuando denunció al feminicida en su momento, la Fiscal le informó que una patrulla daría rondines más constantes cerca de su domicilio, pues el sujeto incluso llegó a brincarse la barda para acosarla, por lo que la persona que le rentaba tuvo que cambiar las chapas.
Sin embargo, informaron que la patrulla muy rara vez la veían y tales medidas no funcionaron, pues desde hacía año y medio que terminó su relación el sujeto seguía con los constantes hostigamientos en impunidad.