El Ejército israelí, siguiendo órdenes del primer ministro Benjamín Netanyahu, bombardeó objetivos de Hezbolá en el sur de Líbano el sábado 22 de marzo de 2025. Este ataque fue una respuesta al lanzamiento de tres cohetes desde Líbano hacia Israel, que fueron interceptados por el ejército israelí.
Los bombardeos se produjeron en ciudades como Kfar Kila y Tulin, y aunque ningún grupo ha reivindicado la autoría de los lanzamientos de cohetes, la Agencia Nacional de Noticias de Líbano informó del hallazgo y desmantelamiento de tres lanzacohetes en Kfar Tibnit y Arnoun.
La Fuerza de la ONU en Líbano (Finul) expresó su preocupación por la escalada de violencia y advirtió de las graves consecuencias que podría tener para la región.
Esta es la primera vez que se activan las alarmas en el norte de Israel por un ataque desde Líbano desde el 26 de noviembre de 2024, día previo a la entrada en vigor del alto el fuego entre Israel y Hezbolá.