TABASCO. María del Carmen Hernández Javier, directora de la Policía Estatal Preventiva con Perspectiva de Género (PEPPG), oprime por dos segundos el botón de emergencia “Auxíliame” antes de que vibre. Sólo pasan 12 segundos para que una operadora pregunte acerca de la emergencia.
Hernández Javier solicita el nombre de quien corresponde el dispositivo y la operadora le dicta de manera correcta el de la directora, así como su ubicación exacta. Después de comentar que se está realizando una prueba, agradece y su interlocutora se despide identificándose con el número 121.
Eso es todo. “Ya, en automático, así de fácil y sencillo”, describe María del Carmen para finalizar la demostración de una estrategia que busca la prevención y erradicación de la violencia de género en mujeres que sufren violencia familiar.
El botón de pánico “Auxíliame” fue implementado en Tabasco desde 2023 y es un programa diseñado para mujeres que sufren de violencia extrema.
“Se dice que es violencia extrema cuando al agresor ya se le hizo una denuncia, y a pesar de eso, sigue agrediendo a la persona físicamente, amenazándola con palabras, o la sigue hostigando; ahí es cuando entra esta medida extrema en donde se gira una medida de protección”, explica la funcionaria de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) de Tabasco.
De acuerdo con María del Carmen Hernández, esta medida de prevención sólo contempla al municipio de Centro, mismo que cuenta con 100 botones de emergencia en total para poner en disposición de la ciudadanía. Desde la implementación de la estrategia, han entregado 70 dispositivos a quienes han sufrido violencia extrema, pero ya les han devuelto 18. Al día de hoy 52 mujeres cuentan con uno.
Cabe puntualizar que la medidas de protección se cumplen entre los 60 y 90 días, mismo periodo en que la mujer puede tener consigo el botón de emergencia. No obstante, la titular señala que es posible ampliar este periodo, siempre y cuando la mujer continúe llevando su proceso en la Fiscalía. “Se cumple un periodo en que la víctima ya no ocupa el botón de emergencia y nos lo devuelve, eso ayuda a que se lo brindemos a otra persona que lo necesite”, señala.
FUNCIONAMIENTO DEL BOTÓN DE PÁNICO
El dispositivo se caracteriza por su tamaño discreto y portátil, lo que muchas veces lo hace pasar desapercibido. Dentro de él está integrado un GPS que permite conocer la ubicación exacta de la víctima, así también cuenta con un micrófono y una bocina que permite la comunicación, como si de una llamada telefónica se tratara.
Es de destacar que este botón está conectado con el Centro de Atención de Llamadas de Emergencia 911, lo que en automático genera en un folio en el sistema con la ubicación y los datos precargados de la persona a quien le fue entregado el dispositivo. Empero, es importante mencionar que si la víctima no se encuentra en condiciones de hablar, se envía de forma inmediata el apoyo de la unidad más cercana al lugar de la emergencia.
“En el momento en que ella sufre una agresión, la unidad de policías más cercana acude de inmediato al llamado de auxilio, independientemente que pueda o no hablar, al momento de que la víctima oprima la alerta, se conecta de inmediato con la operadora, pero en dado caso de que la víctima no pueda hablar, aún así la unidad se envía con prontitud”, puntualiza la titular de la Policía Estatal Preventiva con Perspectiva de Género.
Cabe mencionar que cada instrumento es completamente personalizado con los datos de la víctima, además es recargable y su batería dura alrededor de 24 horas, se entrega con una caja que, además de contener el cargador, también cuenta con una correa.
“Realmente este dispositivo ya ha sido de mucha ayuda para muchas mujeres, en las cuales se ha detenido incluso al agresor, o muchas veces ellas también refieren que se sienten más seguras, porque en el momento en que pudieran tener cerca al agresor lo oprimen. O el agresor conocer de este dispositivo y ya no se acerca”, señala Hernández Javier.
¿CÓMO SE OBTIENE UNO?
Como se ha mencionado antes, el botón de “emergencia” está destinado a víctimas que sufren violencia extrema, por lo que es necesario iniciar una carpeta de investigación.
La titular María del Carmen señala que de no contar con ella, la Policía de Género brinda el acompañamiento para realizarla. Después, la víctima necesita acudir con una copia de su medida de protección a la Unidad de Género ubicada en la calle Independencia esquina con Nicolás Bravo, de la Colonia Centro, en Villahermosa. Por último, la Policía de Género, coordinada con el C-4, realiza los trámites para la entrega completamente gratuita.
La funcionaria policial comparte que en primera instancia sólo se otorgaba a las víctimas que mantuvieran una orden de restricción hacia su agresor, pero actualmente se contempla también como medida de protección.
Esta diferencia le otorga el poder para que la policía efectúe una detención sustentada en contra del agresor. “Cuando hay una medida de protección, si el agresor continúa agrediendo a la víctima aunque se le giró una medida de restricción, en el momento en que la policía llegue al lugar, tiene la obligación de poner a disposición de la Fiscalía a esta persona, porque está incumpliendo una medida”, afirma.
Por último, de acuerdo con María del Carmen Hernández Javier, este programa ha tenido casos de éxito, deteniendo a agresores que violaron la medida; “la finalidad es esa: que la víctima se pueda sentir tranquila y puedan tener una medida de protección”, puntualiza.
Asimismo, invita a las mujeres que se encuentren en una situación de violencia familiar, a acercarse a las oficinas de la PEPPG, aún cuando no lleven una carpeta de investigación. En ese caso, recibirán la orientación jurídica, así como el acompañamiento y traslado para realizar su denuncia en la Fiscalía correspondiente.
Las interesadas también pueden comunicarse a las oficinas de la PEPPG al número 993 358 0537, línea que se encuentra disponible las 24 horas del día en todo el año.









