VERACRUZ. Luego de la mañana de este jueves en Tuxpan, un puerto emblemático del norte de la entidad, se convirtió en el escenario de una balacera que desató el pánico en sus habitantes y obligó a las autoridades a activar un Código Rojo.
Los primeros reportes de disparos comenzaron a circular a través de las redes sociales, donde los ciudadanos compartieron videos que capturaban la intensidad de los intercambios de plomo. Esta situación alarmante ha puesto de manifiesto no solo el grave problema de inseguridad que enfrenta la región, sino también la falta de respuestas efectivas de las autoridades locales y estatales.
La Secretaría de Seguridad Pública (SSP) informó sobre el aseguramiento de armas y vehículos relacionados con dichos hechos violentos.
A través de un comunicado la dependencia informó sobre los resultados del operativo, aunque no señala si hubo personas detenidas o lesionados.
Destaca que se mantiene el reforzamiento coordinado con SEMAR y SEDENA para garantizar el orden y la paz social en la región.
Exhortó a la población en caso de ser víctima o testigo de la comisión de un delito reportar de inmediato a la línea de emergencias 911.
El gobernador de Veracruz, Cuitláhuac García Jiménez, ofreció una conferencia de prensa para abordar la situación. En sus declaraciones, aseguró que la balacera era resultado de un enfrentamiento entre dos bandas delictivas rivales.
“La información preliminar indica que se trató de un intercambio de balas entre dos células de grupos delictivos. Uno de los grupos se trasladó al punto donde se encontraba el otro y se produjo el ataque”, explicó el mandatario, quien también enfatizó que se está llevando a cabo un operativo coordinado con las Fuerzas Federales, Estatales y municipales para dar con los responsables de esta escalada de violencia.
A medida que la balacera continuaba, las autoridades implementaron medidas de seguridad, cerrando los accesos y salidas de la cabecera municipal. Esto generó filas kilométricas de vehículos atrapados en el tráfico, lo que sumó una capa adicional de estrés a la ya tensa situación.













