TABASCO.- El ataque armado ocurrido la madrugada del domingo en un bar de la ciudad de Villahermosa, que dejó 6 jóvenes muertos y 10 lesionados, y cuyas imágenes dieron la vuelta al mundo, representa el tercer hecho violento que se comete en lo que va de 2024 en igual número de antros de la capital tabasqueña.
Estos acontecimientos han dejado más de 20 víctimas, además de pérdidas millonarias. Dos de estos ataques ocurrieron en inmuebles de una misma persona.
BALACERA EN HOPE 52
Faltaban cinco minutos para las tres de la madrugada del domingo 11 de febrero de 2024, cuando la marca del centro nocturno, Hope 52, estaba apunto de desaparecer.
El bar recién estrenaba remodelación y una reubicación detrás del Palacio Municipal del Ayuntamiento de Centro. Dentro del lugar, un grupo de hombres iniciaron un altercado.
En un clip de video de las cámaras de seguridad que dura 50 segundos, se aprecia que en el recibidor del antro, los encargados de la seguridad se alertan al presenciar el alboroto, mientras un hombre de complexión delgada intenta escapar de varias manos que buscan golpearlo.
A él, las cadenas de la entrada le obstruyen el paso, lo que permite que algunos golpes conecten. Con la intervención de otro hombre, logra pasar por debajo de las cadenas cuando un sujeto que portaba sombrero negro, saca unas pistolas y dispara hacia el techo.
Sin que se percate, inmediatamente otro hombre de playera clara le dispara por la espalda y cae tendido en el suelo. Sorpresivamente nadie huye al escuchar los disparos. Pero el sujeto de playera blanca fue disparando a las cinco personas que quedaban, dejando tres muertos y dos heridos.
En las horas siguientes, se sabría que dentro de los involucrados estaba René Emilio Carballo, ahijado de la fallecida Rosalinda López Hernández, hermana del senador Adán Augusto López Hernández.
Las primeras versiones apuntaban a que era un intento de secuestro en contra de René. Luego se manejó que todo se trató de una grilla que fue acrecentando. Por su parte, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) dio a conocer la detención de siete sujetos presuntamente implicados en la riña del bar, pero sin esclarecer los hechos.
Pese a que este suceso indignó a la población por la ineficacia de la seguridad del lugar que permitió el ingreso a personas con armas de fuego, Hope 52 permaneció con sus puertas cerradas hasta que su dueño, Gerardo Torres, el empresario detrás de Grupo Híbrido, al que pertenecía el antro en cuestión, anunció su reapertura, pero con el logo y la fachada de otros de sus antros: Híbrido. Mientras que en redes sociales, su nombre actual es Haven Club.
QUEMAN HIBRIDO
El suceso de Hope 52 no sería la única vez que una propiedad de Gerardo Torres se viera inmersa en un incidente que terminaría en tragedia.
La sucursal principal del antro Híbrido ocupaba desde diciembre pasado el establecimiento que había dejado Hope 52, sobre la avenida Esperanza Iris, en la colonia Guayabal. Allí permaneció solamente diez meses.
En un estado sumergido por jornadas violentas, de pánico y terror, los medios locales informaban desde las siete de la mañana del miércoles 23 de octubre, los primeros reportes de una humareda colindante a la preparatoria CBTIS 32, mismo que procedió a retirar al alumnado ante la cercanía del incendio.
El centro nocturno Híbrido era consumido por un incendio que tardó un par de horas en ser controlado por el cuerpo de bomberos.
Los antecedentes de Gerardo Torres, más el estado de violencia de la entidad, indicaba la posibilidad de otro evento hecho por miembros de grupos criminales, quienes ingresaron por la parte trasera del antro para rociar gasolina y prender fuego.
Posteriormente, esta versión sería desmentida por las autoridades de Protección Civil, quienes indicaron que todo habría iniciado por un corto circuito.
Lo cierto es que horas después, fue el propietario quien realizó una publicación lamentando la pérdida total de su centro nocturno, pero anunciando que, como sucedió con Hope 52, esto sólo serviría para renovar los ánimos, al mismo tiempo que anunciaba el pronto levantamiento de grupo Híbrido.
MASACRE EN DBAR
Dbar, tercer centro nocturno atacado, fue el escenario de una terrible escena donde seis jóvenes perdieron la vida en las primeras horas del domingo 24 de noviembre. Ubicado cerca del parque La Choca, este antro tiene un par de antecedentes trágicos, ambos ocurridos hace tan sólo un año.
En el primero, de nueva cuenta un altercado involucró armas de fuego. En videos que circularon en redes sociales se observó a un individuo disparar contra el techo del establecimiento, mientras que dentro del lugar, el pánico se apoderó de los asistentes.
Afortunadamente todo quedó en un susto, pero aquel 12 de febrero de 2023, puso en entredicho de nueva cuenta la seguridad del lugar.
En el transcurso del día, SSPC informó que detuvieron Humberto “N”, a quien le fue encontrada el arma Smith and Wesson, con la que presuntamente disparó en la parte exterior de la entrada del establecimiento.
El segundo caso, aunque no hubo armas de fuego de por medio, le quitó la vida a una joven. Cerca de las cinco de la mañana del viernes 22 de diciembre del mismo año, una joven amaneció tirada en plena calle junto a una pipa con marihuana que presuntamente le pertenecía.
Los hechos apuntaban a que había llegado acompañada, pero que en algún punto de la noche, las sustancias ingeridas le habrían dañado la salud, por la que sus acompañantes la sacaron, dejándola sola en la calle, donde un infarto le quitó la vida.
Oriunda del municipio de Cárdenas y con 28 años de edad, la joven habría sido auxiliada por los paramédicos que llegaron cuando ya no tenía signos vitales.
El tercero, pero el más trágico. Lo primero que los medios reportaron fueron 12 víctimas por armas de fuego, derivado de los ataques de un grupo armado que había ingresado por la parte posterior del establecimiento, atacando a discreción a los ocupantes de la zona VIP, donde se encontraba el objetivo al que le quitaron la vida.
Conforme la luz del sol iluminaba la capital, agentes de la policía estatal mantuvieron acordonada la zona, a la vez que familiares de las víctimas acudían para reconocer a sus familiares. Cerca de las diez de la mañana, las autoridades confirmaron la muerte de seis personas y diez heridos.
La versión oficial de la SSPC dijo que un grupo delictivo había arribado al lugar con un objetivo específico, sin embargo, los atacantes, con tal de cumplir su objetivo, abrían disparado sin pensar en los ‘daños colaterales’.
Horas después las víctimas comenzaron a ser reconocidas, mientras la sociedad tabasqueña quedó conmocionada.
Las familias de los asesinados realizaron la correspondiente velación y sepultura de quienes apenas el sábado pasado, habían salido para para una buena noche entre amigos, en un estado en el que la violencia, acrecentada, acecha a una sociedad tabasqueña que cada vez teme salir de sus casas.









