TABASCO. Las altas temperaturas provocadas por la onda de calor que se mantiene en tierras tabasqueñas, marcando incluso una sensación térmica de 43 a 45 grados, han desencadenado que muchos trabajadores desempeñen sus labores diarias con angustia y en condiciones muy complejas.
"Se siente bien feo y es muy bochornoso, siempre tenemos que estar tomando agua todo el día", señaló Daniela de la Cruz, propietaria de una pequeña cocina económica de mariscos, que de 10:00 am a 6:00 de la tarde cumple su horario laboral en un changarro de la colonia Tamulté.
Ubicada en calle Iturbide, la cocina económica es su única fuente de ingreso para mantener a su pequeña hija de 3 años.
Mencionó que aunque tiene un ventilador como apoyo, el aire sopla caliente pues tiene su negocio en el estacionamiento de su casa donde tiene como techo tejas de láminas.
"Aunque sea de mañana aquí el calor se siente muy fuerte y a partir de las 2 :00 a 3:00 de la tarde los pedidos aumentan, porque es el horario de comida y no salimos de la cocina", relató.
Otro de los empleos es el de franelero. Ellos, pese a que portan camisas manga larga, sombrero y gorras, las altas temperaturas siguen siendo las mismas.
"Mi trabajo de todos los días, tratamos de cubrirnos con lo que se puede, nosotros no pedimos a los conductores, ellos lo que quieran aportar, no se le obliga a nadie a contribuir con una moneda", aseguró don Miguel, de 45 años de edad, quien labora en la avenida Constitución resguardando vehículos.
Explicó que trae su termo con pozol o agua sola porque en dado caso que tomara refresco le da más sed, por lo que busca la sombra y se refresca comprando liquido frío.











