Apenas unas horas duró la tregua a la violencia en Tabasco, la mañana de este domingo, la tranquilidad se hizo pedazos en un camino rural cercano al Ejido Chicoacán, Huimanguillo. Autoridades de seguridad fueron alertadas sobre un hallazgo macabro: un cuerpo sin vida, abandonado a unos 500 metros de la carretera a Villa Chontalpa.
Personal de la Fiscalía General del Estado (FGE) se movilizó de inmediato, iniciando el procesamiento de la escena del crimen. La víctima, aún sin identificar, yacía vestida con una playera gris de manga larga y un pantalón de mezclilla azul. Como una firma escalofriante de la violencia que azota la región, junto al cuerpo fue encontrada una cartulina rosa con un mensaje intimidatorio. La FGE trabaja intensamente para desvelar la identidad del occiso y las circunstancias de este brutal deceso.
Horas después, el horror se replicaba en los límites del estado. Elementos de la Policía de Investigación se dirigieron al ejido Gregorio Méndez, en Tenosique, respondiendo a un nuevo reporte. En un desolado camino cosechero, el paisaje era dantesco: el cuerpo de un hombre, calcinado y en avanzado estado de descomposición.
El rastreo criminalístico reveló la brutalidad del ataque: la víctima presentaba quemaduras en la totalidad de su cuerpo y múltiples heridas de bala, evidencia de los cuatro cartuchos percutidos hallados en la zona. Tras las diligencias de rigor, el cadáver fue trasladado al Servicio Médico Forense (SEMEFO) del Centro de Justicia y Poder Judicial (CPJ) de Tenosique para la necropsia de ley.








