Adamuz, Córdoba - Al menos veintiún personas han perdido la vida y unas 30 se encuentran heridas de gravedad tras el descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad en el término municipal de Adamuz, en la provincia de Córdoba. Se teme que un número indeterminado de personas permanezcan atrapadas en los vagones.
El siniestro se produjo cuando un tren de la empresa Iryo, que cubría la ruta Málaga-Madrid, descarriló aproximadamente una hora después de su partida e invadió la vía contigua. Por esa vía circulaba en ese momento un convoy Renfe Alvia que realizaba el trayecto Madrid-Huelva, el cual también descarriló tras la colisión.
El ministro español de Transportes, Óscar Puente, confirmó la "muy grave" situación. Explicó que los últimos vagones del tren Iryo invadieron la vía contraria, provocando un impacto que calificó de "terrible". Como consecuencia, las dos primeras unidades del tren de Renfe salieron despedidas.
Aunque la cifra inicial de fallecidos es de veintiuno, las fuentes cercanas a la investigación señalan que al menos tres de los siete primeros muertos confirmados viajaban en el tren Alvia y dos en el Iryo, que transportaba 317 personas. El ministro Puente subrayó que la prioridad es auxiliar a las víctimas y que la cifra total aún no puede ser confirmada.
Salvador Jiménez, periodista de RNE que viajaba en el primer vagón del tren Iryo, describió el momento del accidente como "un terremoto". Inmediatamente después, la tripulación solicitó por megafonía la presencia de personal sanitario para asistir a los heridos de los dos últimos vagones, uno de los cuales quedó volcado de lado sobre las vías.
Los viajeros fueron evacuados hacia el apeadero de Adamuz, mientras el personal de abordo utilizaba martillos para romper las ventanas y facilitar la salida de las personas atrapadas en los vagones descarrilados.








